Quienes somos

CIMA es una protectora de animales y a su vez Comisión Investigadora para el Maltrato Animal, que lucha para defender los derechos de todos los animales en general, domésticos y salvajes. Historia de CIMA El grupo de trabajo que componemos la comisión de CIMA somos personas que cansadas de ver tanta injusticia decidimos agruparnos y legalizar la labor que cada uno independientemente llevávamos realizando a favor de los animales. CIMA fue fundada el 30 de agosto de 2004, desde esa fecha nuestra dedicación y esfuerzo están centradas en conseguir que los animales tengan el trato y los derechos que merecen desde nuestra constitución hasta la elaboración la presente página. El trabajo ha muy intenso y vamos a seguir en esa lucha, no descansaremos, nos esforzaremos cada día. Nuestro sueño: ¡Ojalá! algún día no fueran necesarios organizaciones como la nuestra, que el hombre con su comportamiento se calificara realmente como humano, sin crueldad, que el amor, la tolerancia y el respeto hacia otros seres vivos alcanzaran la cima de su corazón. Nuestro objetivo; que ningún acto de maltrato quede impune, que la legislación que los ampare se aplique y sea efectiva.esperamos que todas las personas que estén sensibilizadas en este tema contacten con nosotros no olvidemos que la unión hace la fuerza.

Quiero contaros un poco la historia de dos integrantes del equipo de CIMA para que conozcais desde cuando sienten ese profundo respeto y dedicación hacia los animales y comprendais por que para ellos es tan importante el trabajo que relizan a favor de los mismos. A.C. Desde que nací mis padres tenian animales y me crié junto a ellos, siempre han formado parte de mi entorno. Han sido mis mejores amigos, compartían mis juegos y aunque han pasado muchos años siempre tendré en la mente y el corazón a cada uno de mis fieles amigos. Perico; era un burrito que tenía apenas tres meses cuando mi abuelo me lo regaló, era de color de marrón con unas inmensas orejas, parecía un peluche. Siempre estaba suelto, me quería muchísimo, nos pasábamos el día jugando y cuando lo llamaba acudía ami voz como si fuera un perro. Por las tardes mi abuela me extendía una manta y dormíamos juntos. Las vecinas se asomaban al patio para vernos abrazados, para mi era como un hermano. Por ese tiempo también tenía un perro de agua llamado Antonio, creo que ese ha sido el perro más inteligente que jamás he tenido, jugábamos al fútbol, y los niños venian a llamarlo para jugar con él a la pelota. Antonio sabía ir a comprar a las tiendas que había cerca de casa, todo el barrio lo conocía, era muy cariñoso y uno más de la familia, parecía un niño, recuerdo con mucho cariño como jugaba conmigo al esconder. Todos los animales que veia en la calle vagabundos los hacía míos, les ponía comida, agua y los llevaba a casa. Mi abuela me ayudaba a convencer a mi abuelo para que me los quedara, aunque no siempre lo conseguía. De siempre los animales han sido mi pasión, inluso llegué a tener durante un tiempo un Aguila Real. Hoy en día sigo rodeado de animales, pero no sólo me limito a recogerlos de la calle, sino que a través de CIMA lucho también por defender sus derechos. Mi meta es que llegue un día en que sean tratados con dignidad. Es muy importante que los niños tengan un Antonio y un Perico en su vida, a mi me ha hecho mucho bien criarme con ellos, guardo muy gratos recuerdos de aquella época. Si enseñamos a nuestos hijos a respetar a los animales estaremos ayudando a despertar su sensibilidad.

E.M. Para mí los animales son parte de mi vida. Siempre he estado rodeada de ellos, desde que tengo razón de ser he convivido con perros y gatos, cuando era pequeña a la salida del colegio todos los días mi abuela tenía comida preparada para los perros y gatos vagabundos. Cerca de casa había una obra de viviendas en construcción y allí llegué a tener perros y gatos, cuando llegaba les daba un grito, parecido al de Tarzán y a él acudían. En el barrio me conocían como la niña de los animales. Pienso que las personas deberíamos aprender mucho de ellos, son seres muy puros, no entienden de intereses, no saben fingir, cuando te ofrecen su cariño, lo hacen sin pedir nada a cambio, son leales y fieles. Nunca olvidaré a Samy, Linda, Tom, etc… Cada uno de ellos tiene un lugar en mi corazón y forman parte de mi infancia, pase junto a ellos momentos muy felices y han sido mis mejores amigos. Mi lucha por defender a los animales continúa a través de CIMA. Mi máxima prioridad es conseguir que los animales sean tratados como se merecen, que exista una Ley que condene y contemple el maltrato animal como delito. Lo más importante que la Ley se aplique y los ampare.